@elvis_ente

09 diciembre, 2007

Una nueva era para el Movimiento Nac & Pop

Se inicia otra etapa política en la Argentina, y los militantes populares nos debemos una nueva reflexión.
En estos días se despide el primer gobierno Nacional y Popular que termina un mandato contitucional entregando el mando a otro de característica similar. Dato que no se registra desde la década del 40.
Y además representó el punto de quiebre con la peor decadencia jamás vivida por nuestro pueblo; no sólo política, social y económica sino fundamentalmente moral.
El país está en buenas manos, quedando pendiente el afianzamiento de la estructura política llamada a sostener el modelo de crecimiento económico con Justicia Social
Herramientas Populares
Los resultados registrados en las elecciones nacionales y en las provincias durante el 2007 nos muestran una realidad evidente: El Peronismo dio cuenta cabal de su papel estructurante en el país y se encamina hacia su afianzamiento. Confirmando lo que intuíamos en marzo de este año y dando por tierra los pronósticos apocalípticos que auguraban la muerte de los partidos y buscaban instalar nuevos sellos "de diseño" y "slogan" para captar la voluntad política de los ciudadanos.
Este último resultado no sólo describe una circunstancia electoral, sino da cuanta de la inteligencia colectiva que preserva las herramientas que garantizan su supervivencia. Y el Peronismo, en tanto se mantenga como un Movimiento Nacional y Popular, será una de ellas. Este fenómeno que tuvo una incipiente expresión en el 2003 donde los tres candidatos más votados eran Justicialistas y ahora se ha expresado con un adecuado orden. Lo que da lugar a la base de sustentación política necesaria para sostener el camino del desarrollo nacional.
Y no se nos escapa la recuperación del radicalismo luego de la debacle.
Podríamos decir que la incidencia institucional, política y social del Movimiento que fundó Perón, va más allá de la que tuvo durante la vida del Líder.
¿Saben Porqué? Porque después de 60 años de presencia ininterrumpida, el Peronismo ha superado el status de parcialidad política para constituirse en parte de la cultura y la identidad nacional.
Esa es la razón por la cual los estandartes del Justicialismo flamean triunfantes en renovados rincones de nuestro país, recuperando la esperanza para muchos pueblos después de la crisis del 2001.
Otro dato que reporta a este concepto es que durante toda la campaña electoral tanto oficialismo como oposición se esforzaron por incluir rasgos de Peronismo en sus propuestas. Otorgándole al Movimiento un halo suprapartidista.
A primera vista (foto) parece un dato muy eufórico, casi de campeonato. Pero al observar la dinámica (película) de este tránsito del Peronismo hacia el soft más profundo del Pueblo Argentino, constatamos que tiene implicancias políticas profundas que serán positivas o negativas según la posición relativa de cada uno, pero sin duda son de carácter transformador.
La base territorial de la construcción política
Si bien la elección se desarrolló de manera normal, hubo un punto que la hizo atípica; la gran dispersión de la oferta política local, especialmente las intendencias y concejalías. Al respecto un importante analista político observaba en un reportaje que ..."Se suele mirar a los gobernadores como protagonistas electorales. Pero el secreto, está en los intendentes. Quienes volcaron la balanza en un sentido o en otro fueron los intendentes... Aparatos políticos fuertísimos de la provincia de Buenos Aires desaparecieron arrastrados por las llamadas “colectoras”, donde figuras jóvenes, prácticamente desconocidas, terminaron quedándose con municipios de la importancia de Lanús o La Plata. Y contra lo que podía pensar cualquier estratega, la boleta de intendente fue enormemente importante. Este es un dato nuevo ..."
Observo que no ilustra la observación aislada de un resultado electoral, sino que son las variaciones entre resultados las que expresan los movimientos de la voluntad política.
Me parece que lo ocurrió en 2003 respecto a la dispersión en el voto a Presidente, se trasladó a los ámbitos locales en el 2007. ¿Porque?. Porque la población percibe una situación Nacional estabilizada y pone su mirada sobre los liderazgos locales, buscando renovar a la dirigencia residual de la crisis del 2001.
(continuará)

18 noviembre, 2007

Comunicación Popular y Tecnología (parte II)


Fusión de Medios: La TV
A través de la historia cada modalidad de expresión encontró su medio para multiplicarse; empezando por la imprenta que dio origen al medio gráfico hasta llegar a nuestros días con la radio y la Televisión.
Sin duda ésta última marcó la forma de acceso a la información en toda la humanidad durante la segunda mitad del siglo 20.
La Sociedad de Masas tenía en los medios masivos que la constituían a centenares de millones de personas recibiendo mensajes en el corazón de su hogar. Sin otra defensa que su control remoto.
La televisión superó en su momento a todo lo conocido, generando una importante industria a su alrededor. Incluso marcó con su estética a la cultura y la política.
Su carácter lineal y masivo genera un efecto homogeneizador de la opinión pública, ubicándola entre las herramientas más eficientes para domesticar sociedades.
Los argentinos lo sabemos, sin embargo uno de los análisis más ricos y profundos sobre este fenómeno proviene (a mi entender) de Jerry Mander, un publicista estadounidense que en 1977 escribió “Cuatro argumentos a favor de la eliminación de la televisión”, obra que ha obtenido un seguimiento de culto. Quizás el peso internacional de su opinión tenga que ver con que se trata de las consideraciones de un economista y socio de la prestigiosa empresa Freeman, Mander & Gossage. Su visión viene de la publicidad y la televisión.
"Yo pertenezco a la generación pre -televisión. No hubo televisión hasta que llegué a los últimos años de la adolescencia. Así es que cuando era niño, mis actividades a la salida del colegio eran distintas a las de un niño común y corriente de hoy. Recuerdo como me sentía al llegar a casa desde la escuela cada día. Primero, me asomaba al refrigerador para ver si mi mamá me había dejado algún refresco para tomar. Rápidamente lo despachaba. Luego, tal vez, jugaba con el perro. Iba a mi pieza. Solía echarme en el suelo del living. Me aburría. Nada que hacer. Poco a poco entraba en un estado que últimamente he empezado a llamar “tiempo muerto” (down time) tiempo improductivo o de inactividad). Mas bien, una suerte de aburrimiento mortal. Algo así como un estado anímico neutro, plano. Estaba asociado a un nudo de ansiedad en el estómago, y era tan desagradable que finalmente me decidía a hacer algo. Entonces llamaba a un amigo. O salía al patio. Jugaba a la pelota. Leía. Creo que el tiempo muerto que describo era parte normal de la vida de los niños de la década de los cuarenta, cuando la vida transcurría más lentamente que hoy. Miro hacia atrás y considero que aquel tiempo de “ nada que hacer” servía a una importante función creativa. Alguna actividad surgía a la larga de aquella situación de no tener nada que hacer. Uno llegaba al fondo de su sentimiento, dejaba que su estado emocional llegara a su nivel más bajo, y entonces uno retomaba el control. Uno se experimentaba a sí mismo en movimiento y con ideas. Si consideramos a toda la juventud del país como grupo, este tiempo muerto se podría considerar un caudal genético nacional de creatividad. Sin embargo hoy, cuando los adolescentes llegan a su casa y empiezan a caer en el tiempo muerto y la sensación desagradable que lo acompaña, estiran el brazo hacia el botón del televisor, y se detiene la caída, Utilizado de esta forma, el televisor es un sistema que altera el estado anímico, igual que una droga. Cuando el estado anímico empieza a manifestarse, la gente busca la droga, tal como los adultos buscan el trago- o la televisión – al final del día. Así es que, para los jóvenes, además de ser una droga, la televisión puede considerarse un entrenamiento preliminar para el uso a futuro de drogas “más fuertes”. Por supuesto que todos tenemos formas de cambiar nuestro estado de ánimo. Sin embargo, no creo que la mayoría veamos la actividad de ver televisión como una herramienta para modificar el estado anímico. Enfocarlo en tales términos le da un nuevo significado al hecho que la persona joven media ve casi cuatro horas de televisión al día. Al recurrir a la droga de la televisión, los jóvenes están desaprovechando su propio tiempo muerto. No se permite vivenciar los puntos más bajos de su propia experiencia, ni sentir su propia respuesta creativa frente a ellos.
El resultado final, creo yo, serán generaciones de jóvenes menos capaces de actuar autónomamente, o de ser creativos. Los educadores ya nos dicen que, efectivamente, es lo que ocurre. Es posible que este hábito también esté privando a los jóvenes del auto conocimiento fundamental que surge cuando uno afronta los propios sentimientos. Y deja a estas nuevas generaciones drogadas con la sensación de que no pueden vivenciar la vida sin muletillas tecnológicas y químicas. De tal manera que la televisión no sólo los entrena para depender de los bienes de consumo."
Los 4 argumentos de Mander
1° Entorno Mediado: Ver televisión es un tránsito del hombre desde su entorno natural hacia uno artificial. La programación lo despoja de sus experiencias sensoriales naturales de sabor, olor y tacto, reemplazándolas por una experiencia sólo visual y auditiva, pero capaz de atrapar nuestra atención y alterar nuestros deseos y percepciones.
2°: El Hombre Producto: La televisión muestra personas que son hermosas, conducen coches elegantes, viven en casas magníficas, usan la mejor ropa imaginable sin ningún valor social. Adultos y niños ingieren imágenes que dictan lo que deberían querer.
3°: Reproduce su Imagen. La TV transforma al televidente en una copia de lo que en ella ve. La programación aísla a las personas a fin de mostrarles comerciales esperando que corran a comprar los productos que han visto.
4°: Cultura de la Muerte. La TV no es neutra. "Si sangra, vende". La violencia y las matanzas captan la atención del televidente más rápidamente y por más tiempo que los mensajes positivos.
(continuará)

14 octubre, 2007

El Fin de la Pena IV




Fotos: Sebastián Bordón y Hugo Gómez Romagnoli.
Una vez superado el conflicto, pasaron semanas hasta que la ciudadanía dejó atrás el asombro por lo vivido.
Todos hablaban de lo mismo, con el correr de los días, la rebelión policial se parecía a una película.
La imagen de los policías sublevados y la gendarmería custodiando las calles en un marco de inseguridad inédita, marcó a fuego a un importante sector de la dirigencia política, sobre todo al Gobierno Provincial, que vivió las horas más tensas de su gestión.
La problemática de la Seguridad se había instalado con fuerza en la conciencia de la gente, para no dejarla nunca más.
Dejó las páginas policiales para ocupar las primeras planas de los diarios y la atención de los principales dirigentes de la provincia.
Por primera vez los políticos sintieron que debían hacer algo para resolver tan complejo problema, para que esa asonada no volviera a producirse nunca más y a la vez disminuir la cantidad de delitos y la sensación de inseguridad.
La secuela más importante que dejó la rebelión en las fuerzas policiales fue el quebrantamiento de su línea de mando; significó también el fracaso de la estrategia política que todos los gobiernos habían sostenido desde el retorno de la democracia: Convivencia basada en la no intervención.
Las políticas públicas en materia de seguridad habían girado exclusivamente , hasta entonces, en torno del equipamiento, los salarios y la modernización operativa de la agencia policial.
Pero la rebelión había roto el status quo al quebrantarse la confianza entre la clase política y la oficialidad superior, y entre éstos y los cuadros medios. En instituciones basadas en la jerarquía esto es muy negativo.
Los cuadros superiores tenían problemas para sostener su autoridad frente a sus subordinados, que se identificaban con un espíritu de cuerpo fogoneado en la lucha sectorial y al que le asignaban mayor legitimidad que a las jerarquías institucionales.
La sociedad toda se vio obligada a asumir un nuevo protagonismo respecto a la Seguridad Pública, cuya estrategia, perfil institucional y de recursos humanos se habían mantenido inmóviles durante 100 años dentro de la misma cultura.
La visión de seguridad apoyada exclusivamente en la operatividad de la fuerza, niega la complejidad del fenómeno (sólo ve Ley vs Delito), aislándolo de su contexto social y económico.
Hoy, quienes trabajan el tema con seriedad, buscan ampliar esa visión; el estudio de la seguridad pública se nutre con el aporte de otras ramas del conocimiento social.
La Policía fue perdiendo imagen frente a la Sociedad a través de los años. Hacía tiempo que se denunciaban a funcionarios policiales por apremios ilegales y desaparición de personas, inadmisible en el marco de un sistema democrático.
Tragedias como las de Sebastián Bordón y Hugo Gómez Romagnoli despertaron el reclamo social y abonó el consenso necesario en Mendoza para desarrollar una política de Estado basada en el acuerdo de las tres principales fuerzas políticas para transformar la estructura de seguridad Pública.
Mientras tanto, el Sistema Penitenciario se encontraba (y aún lo está) saturado en su capacidad; con 1.400 internos en una Prisión construida en el año 1905 y que si bien se le han hecho modificaciones a lo largo del siglo, sólo tenía capacidad para albergar a 620 internos en 1998.
Así, a finales de 1998 el camino estaba despejado para la primer experiencia de Concertación de Políticas de Estado.
Su nuevo carácter de Política de Estado excluyó a la Seguridad Pública de la agenda de propuestas electorales para las elecciones generales de 1999.
El proceso de reforma se inició casi por sorpresa (para nosotros los ciudadnos de a pie) horas antes de terminar el año 1998. El Dr. Arturo Lafalla, Gobernador Justicialista, el Dr. Carlos Balter, Diputado Nacional por los Demócratas y el Dr. José Genoud, Senador Nacional por la UCR respaldaron la reforma y la Ley que la consagraba.
Fue aprobada por ambas Cámaras sin demoras ni discusiones, inaugurando la experiencia de una política de Estado.
Se creó un Ministerio de Justicia y Seguridad con un esquema similar similar al que se desarrollaba en la Provincia de Buenos Aires conducida por el Dr. León Arslanian.
Este Ministerio contaría a su vez con tres Subsecretarías; la de Seguridad, que se encargaría de todos los policías en función preventiva: Infantería, Grupos Especiales, la Policía Vial y el Registro de Armas; la Subsecretaría de Justicia, que tendría a su cargo la Policía de Investigaciones, el Sistema Penitenciario y la relación con el Poder Judicial; y la nueva Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad que se encargaría de coordinar la participación comunitaria en el nuevo esquema de trabajo.
(continuará)

16 septiembre, 2007

Comunicación Popular y Tecnología (parte 1)

La idea de Libertad, ser libres forma parte del ideario de la mayoría de las ideologías, incluso aquéllas autoritarias. Cada una tiene una idea propia de libertad, pero todos coincidiremos en que la libertad de expresión, es un estandarte comun de la libertad. Quien no puede expresarse libremente, no es libre. Aquí o en la China.
Y hoy, las posibilidades de expresión se han expandido notoriamente gracias a la tecnología. Estamos dejando atrás la era de los medios masivos unidireccionales para integrarnos en una red donde somos emisores y receptores de información según nuestra actitud.
También el escenario presenta claroscuros, contradicciones y efectos no deseados. El uso masivo de herramientas como Internet, plantea oportunidades, desafíos, interrogantes y amenazas de manera casi proporcional.
No hay aspecto de la comunicación social (incluyendo al comercio ) que no se vea afectado por el uso de las nuevas tecnologías. Su potencial como herramienta de la Comunicación Popular es el tema que justifican estas letras.
Hoy existen 600.000 millones de sitios web. Más de 100 por cada persona viva en el planeta. Internet como herramienta de comunicación se expande mientras desplaza a los medios tradicionales.
Mientras baja el costo de accesibiliddad se expanden sus servicios; se facilita aquello que marca la diferencia: la interactividad, la posibilidad de ser receptor y emisor como en una comunicación física.
El período que desde Gutemberg hasta Barners Lee podríamos resumirlo como la era de los medios unidireccionales. Donde la condición de emisor estaba restringida a un pequeño grupo.
Desde 1993 madura un proceso de quiebre en ese formato de comunicación social. Cpmp proceso que se produce en el seno de la Sociedad es lento, sinuoso y cargado, pero definitivo.
A nosotros nos toca aprender a utilizar los instrumentos tanto para la construcción dev contenidos como para la construccion social y política...(continuará)

09 agosto, 2007

El Fin de la Pena (parte III)






La Rebelión Policial del 98.

Ese domingo 18 de octubre a la noche Héctor “Tito” Castillo, de 36 años y padre de tres niños, quien llevaba nueve años de policía, se encontraba realizando un control de rutina en una esquina del Barrio Trapiche de Godoy Cruz. No tenía chaleco antibalas. Cuenta la crónica que a las 22:15 divisó un Ford Fiesta azul metalizado que tenía pedido de captura por haber sido robado esa mañana en Palmira.
Fue cuando se acercó a la ventanilla para verificar la documentación que Francisco Bulacio, sin mediar palabra le asestó una mortal puñalada por la espalda que perforó su pulmón izquierdo y el corazón. Falleció camino al hospital.
Demasiados policías morían en corto tiempo; el profundo dolor que produjo este cruento asesinato se fue transformando en rabia a medida que transcurrían las horas.
Durante el recorrido que el cortejo fúnebre realizó desde la Jefatura de Policía hasta el cementerio metropolitano recibió el fervoroso apoyo de la sociedad, que con aplausos manifestaba el dolor y la impotencia por la pérdida de otro inocente en un año signado por una creciente sensación de inseguridad (le suena??).

Las circunstancias del hecho pusieron de manifiesto las duras condiciones de trabajo de las fuerzas del orden:
1 uniforme cada dos años, obligados a comprar sus propias municiones a causa de la burocracia estatal, salarios de $400 y una deficiente distribución horaria en las jornadas laborales.

Todo indicaba que era una tarde oportuna para rebelarse; la tarde del lunes 19 de octubre. El ataúd de Héctor Castillo llegó al Cementerio de la Capital; una hora y cuarto después de haber iniciado su recorrido, en un ambiente de excitación.
Durante las exequias muchos compañeros de Héctor “Tito”[1] Castillo hicieron “catarsis completa con crisis de nervios” mientras que otros entraron en un cuadro combinado de “ansiedad, angustia y depresión” frente a “la impotencia y la bronca” que les provocaba esta muerte tan injusta, tan innecesaria, tan evitable. La suerte ya estaba echada.
El sepelio nunca terminó, del Cementerio se convocaron en la Legislatura y al anochecer le entregaban al Ministro de Gobierno un petitorio de 13 puntos en el que se combinaban reclamos sectoriales con la implementación de una determinada forma de administrar el servicio de seguridad.
Frente a la urgencia de un petitorio que justificase una actitud de desobediencia total, los uniformados realizaron un extenso listado que incluía propuestas de quienes se encontraban frente a la Legislatura, muchas de las cuales tenían desarrollo previo. Sobre todo aquellas que se referían a los aspectos operativos de la fuerza.
El espíritu estaba alto, todos sostenían la firme promesa de no entregar las armas y permanecer frente a las puertas de la Legislatura Provincial hasta que la totalidad de los requerimientos fueran satisfechos. Algo nunca visto.
El petitorio entregado reclamaba una reforma al Código Procesal Penal (apuntando a disminuir la edad de inimputabilidad y endurecer las condiciones de excarcelación), reformas a la Ley de personal policial, mejor equipamiento, aumento salarial, jornadas laborales de 8 por 24 hs. y la supresión de parte de tareas asignadas, como custodia de bancos. La eliminación de paradas, de las custodias personales y la incorporación de 500 efectivos más. A estos requerimientos se sumaban otros como la conservación del estado policial durante los procesamientos penales y una inversión de $6 millones en equipamiento.
Bien entrada la madrugada del martes 20, un desvelado Ministro de Gobierno se comprometía, en la puerta del Palacio de las Leyes, a acelerar la reforma del Código Procesal Penal y la Ley 4747 (de personal policial) y un desembolso de 1,5 millones de pesos (dólares) para financiar un aumento del sueldo del personal subalterno.
A pesar de la creciente demanda social de seguridad el Gobierno se mostraba dispuesto a legitimar gran parte de los reclamos policiales; incluso ofrecía poner en estudio, junto al personal y la cúpula policial, una reducción del horario de trabajo, modificaciones en la estructura institucional, eliminar las custodias a políticos, cancelar la deuda pública por servicios extraordinarios y un plan de viviendas para el personal. La oferta era realmente buena, pero la historia recién comenzaba...
¡No le creemos!, resumió a uno de los 200 rebeldes que habían llegado marchando esposados entre sí esa tarde a la Legislatura, para explicar la reacción de los manifestantes que, al término de la alocución del Ministro, le dieron la espalda al grito de “la poli no se va, la poli no se va, no se va, la poli no se va”. Los policías insurrectos se sentían respaldados por los taxistas, que trasladaron desde las comisarías a muchos agentes, y por los penitenciarios, que habían convocado al personal de franco con el objeto de iniciar un acuartelamiento.
El apoyo promovió el redoble de la apuesta exigiendo un decreto firmado y la presencia en la Legislatura del propio Gobernador Dr. Arturo Lafalla.

El Gobierno buscó frenar a los sublevados con un decreto que contenía una especie de perdón administrativo a los efectivos procesados por la Justicia, un pago adicional para los policías expuestos a mayores riesgos, un acercamiento gradual a un régimen laboral de 8 hs. de trabajo por 24 de descanso y suficiente cantidad de chalecos antibalas. Sin embargo, el decreto firmado por el gobernador no alcanzó y fue rechazado al ser considerado incompleto por los rebeldes.
Con el tiempo que llevaba la rebelión, y frente a la férrea posición asumida por los casi 500 policías insubordinados y con las comisarías desiertas, el Gobierno acudió al auxilio de la Gendarmería Nacional, que en un total de 600 hombres con equipos y movilidad llegaron a la provincia para garantizar la seguridad de bancos y escuelas.
El miércoles 21 de octubre fue un día de verdadero caos, con saqueos que acarrearon una incontenible sensación de inseguridad.
Esa misma noche comenzaron a correr rumores acerca de una posible toma de la Legislatura y que el conflicto estallaría también en la Penitenciaría. En ese contexto y después de haber rechazado en 4 oportunidades una propuesta de recomposición salarial del 20% y el compromiso de no sancionar a los efectivos que se habían sumado a la rebelión...
El Gobierno cambió de actitud y los intimó a deponer su actitud antes de las 8:00hs del Jueves, so pena de exoneración y ser llevados a la Justicia por una cantidad de delitos tan larga que no vale la pena enumerar.
Finalmente, lo que empezó como una gesta de dolor por la muerte del agente Castillo, se fue apocando. El tiempo y el cansancio de hicieron sentir y la rebelión se fue reduciendo a un reclamo salarial. Atrás quedaron los reclamos por mejor equipamiento y condiciones laborales.
En esos días se discutía también dónde podría ubicarse la futura Penitenciaría; nadie la quería en su municipio; ésa era la discusión.
Los agentes regresaban a sus puestos y antes del mediodía todo volvía a la normalidad. Los policías retomaron su trabajo con sabor mitad amargo por no haber podido obtener beneficios sectoriales y mitad a gesta porque se habían hecho escuchar como nunca nadie lo hizo antes en la historia provincial reciente.

[1] Apodo con el que era conocido el Agente Héctor Castillo.

04 julio, 2007

Crisis Energetica y Militancia Popular


Hace mucho que existe conciencia acerca de la vulnerabilidad de la matriz energética nacional.
Sin embargo, las diferentes gestiones públicas han hecho más por profundizarla o por negarla (según las circunstancias), pero muy poca gestión por preparar y proteger a la población de aquello que es inevitable.
El gas que usamos para calentar y cocinar nuestros alimentos es un recurso no renovable y cada vez más costoso.
Por este motivo, pienso que desde la militancia de base se puede cubrir una necesidad insatisfecha en los sectores más vulnerables.
Por otro lado, el gas envasado está fuera del marco regulatorio de la red domiciliaria y su precio por m3 es muy superior al que pagan los usuarios de gas natural. Este hecho representa una verdadera injusticia social y amerita la activa participación de la Comunidad Organizada en repararlo toda vez que los principales afectados son la población de menores recursos, incluyendo una gran cantidad de niños.
Para estos hogares, el consumo de garrafas y / o leña representan sus principales insumos, por lo que entendemos que cualquier acción tendiente a disminuir el costo en la cocción de alimentos es un factor directo de disminución de la pobreza.
Propongo entonces la difusión y el uso familiar de artefactos que, como los hornos de pared aislante, economizan energía.
Muchas respuestas están en nuestros orígenes
Lo sensato a la hora de adaptarnos a una nueva matriz energética no carburante es observar a quienes habitaron esta zona antes de la llegada de los españoles y su "progreso". Le dieron vida al lugar durante miles de años y dejaron una rica enseñanza.
En este sentido el aprovechamiento energético forma parte de muchas culturas indígenas, entre ellas la cultura Huarpe, que habitó la región de Cuyo.
Como habitantes de una zona desértica aprovechaban el escaso calor que producían con la poca leña que había en la zona cocinando adentro de pozos en la tierra y cubriendo sus cacharros y el fuego mismo con cueros y ramas para evitar la fuga del calor.
Varios siglos después, los científicos del Laboratorio de Desarrollo Humano y Vivienda del Cricyt desarrollaron modelos de hornos de pared aislante (HPA) que reproducen ese ancestral concepto con los materiales más efectivos y económicos de la actualidad.
Objetivos Realistas.
La humanidad se enfrenta a su primer crisis grave de energia. Si tomamos en cuenta que desde el dominio del fuego hasta nuestros días la disipacion de energia realizada por la especie humana ha crecido incesantemente. Hoy estamos frente a la necesidad de adaptarnos y re inventarnos en una nueva matriz energética.Y este paso no es responsabilidad de nadie en particular suno de todos en particular. Y la mejor accion es la capacitación, transferir el conocimiento necesario para disminuir el impacto social derivado de previsibles aumentos en el precio del gas envasad y de paso mejorar a través del ahorro energético la calidad nutricional de las familias argentinas.
Descripción de la Propuesta.
El Horno de Pared Aislante (HPA) o “Cocina Evita” es una caja de Telgopor con altísimo aislamiento térmico, de manera tal que mantiene durante un tiempo muy prolongado la temperatura inicial de una olla con alimentos previamente hervidos. Se introduce la cacerola aún en ebullición en la “Cocina Evita”, se tapa y la comida sigue cociéndose sin gastar energía. En el HPA(sin necesidad de una fuente externa de calor) se completa la cocción, demorando entre 15 y 50 minutos, según el tamaño y tipo de comida.
El taller dura 5 horas / cátedras dictadas en una sola jornada por 2 capacitadores para construir una Cocina Evita por cada participante. En cada taller pueden participar un máximo de 32 personas.
Módulo 1: Desarrollo de los fundamentos técnicos de la Cocina Evita y la forma de integrarla al uso cotidiano del hogar. También se inicia la preparación de alimentos con la Cocina Evita.
Break: Breve descanso, armado de grupos de trabajo y distribución de los materiales. Duración 15 minutos
Modulo 2: Construcción grupal de las cocinas y degustación del plato preparado durante el taller. Duración 120 minutos.
Modulo 3: Control de calidad de las cocinas. Conclusiones y entrega de la tabla de cocción de alimentos y certificados. Duración 30 minutos
El monitoreo de los resultados del Taller se realiza mediante la misma ficha de inscripción donde se establece el consumo inicial de gas, de manera tal de chequear posteriormente la reducción efectiva del consumo a partir de la utilización de la Cocina Evita
Ventajas Económicas y Sociales de la Capacitación

  • El HPA permite ahorrar un 70% en el consumo de gas cada vez que se emplea una cacerola y el beneficio es inmediato a partir de la finalización del taller.
  • El HPA ni se gasta ni se rompe por no tener piezas móviles y su mantenimiento es de muy bajo costo
  • Facilita la instalación en la Comunidad de conceptos vinculados al cuidado del medio ambiente, el ocaso de la matriz energética basada en hidrocarburos, al ahorro energético y la nutrición como herramienta para la salud.
  • El HPA conserva las propiedades nutritivas de los alimentos, ya que sostiene una temperatura moderada durante el proceso de cocción, por lo cual es un buen complemento para cualquier plan alimentario.
  • El uso de esta herramienta es de fácil transferencia y asimilación, ya que forma parte de la sabiduría popular, permitiendo su permanencia en el tiempo a través de actores locales.
  • El HPA es un complemento ideal para familias que producen alimentos para la venta


04 junio, 2007

El Fin de la Pena (parte 2)

Dr. Elías Neuman "La Sociedad Carcelaria"

Evolución de los valores y principios rectores de las políticas de regulación del delito.

La manera en que una Sociedad resuelve los desafíos de la inseguridad y la reinserción tiene su raíz en los valores antes que las ideologías. Estos aportan un principio de orden a la conducta humana, son fruto de nuestros pensamientos y se manifiestan en distintos órdenes de la vida. Los valores se ubican por encima de las opiniones, totalizándolas, y otorgándoles coherencia.
A comienzos del siglo XVIII la mayoría de las penas que castigaban los delitos eran físicas y se ejecutaban públicamente. Gran parte de los delitos se castigaban con la muerte. La voluntad de amedrentar a los condenados hizo que abundasen las torturas, muchas veces cargadas de contenido simbólico, y que el castigo continuase en el cuerpo sin vida del reo, extendiendo sus cenizas por los caminos o dejándolo expuesto hasta su descomposición.
El suplicio anticipaba los sufrimientos del Purgatorio, lo que justificaba el uso de la tortura para arrancar la confesión del malhechor renuente. A menudo se entremezclaban las ideas de delito y de pecado, tanto en el discurso de los juristas como en los sistemas legales.
La prisión ocupaba una posición marginal dentro de la práctica penitenciaria. Servía para ´guardar´ los reos a la espera del juicio.
Cuando el conocimiento amplía nuestros horizontes también pueden cambiar nuestros valores; y así ocurrió a partir de dramáticos cambios de ideas y conceptos que se produjeron en el campo científico a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX y que dieron lugar a un paradigma social desde el cual la problemática carcelaria adquiere otra fisonomía, una visión sistémica amparada en los valores emergentes de las nueva ciencia.
La trama de elementos que atraviesan los Sistemas Penitenciarios se expresan también en la evolución de su escenario legal. Este campo se ha modificado más que ningún otro; anticipando los cambios que se avecinan en la gestión política penitenciaria.
La crisis de la rehabilitación como objetivo social de las cárceles generó un movimiento legal a nivel mundial que distingue derechos sobre los presos de manera tal de minimizar los efectos perniciosos del encierro.
Los derechos básicos de los presos están incluidos en leyes y normas internacionales. Muchos Estados en cada región del mundo han firmado y ratificado tratados internacionales, convenciones, pactos y reglas que confirman estos derechos.
Entre los más importantes se encuentran la Declaración de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Estos derechos incluyen:
· Derecho a la vida y a la seguridad de la persona.
· Derecho a no ser torturado o maltratado.
· Derecho a la salud.
· Derecho al respeto a la dignidad humana.
· Derecho a un juicio justo.
· Derecho a no ser discriminado.
· Derecho a no ser sometido a esclavitud.
· Derecho a la libertad de conciencia, pensamiento y culto.
· Derecho al respeto de la vida familiar.
· Derecho al desarrollo personal.

En Argentina esta evolución se inicia 1995. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación puso en marcha por decreto un programa de reformas que se llamó Plan Director de la Política Penitenciaria Nacional y el Tratamiento Penitenciario.
En este marco fue promulgada la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad que fue en julio de 1996 (Ley Nº24.660). El marco jurídico de Mendoza está determinado por la adhesión provincial a esta ley (ley 6.513).
La nueva norma pasó a retiro la antigua ley provincial 3.777 (estatuto del personal penitenciario provincial), cuyo primer artículo expresa el sentido que la Sociedad otorgaba a la cárcel"...la custodia y guarda de los detenidos, procesados, sujetos a la prisión preventiva y a cuyo cargo está: la ejecución de las sanciones penales privativas y restrictivas de la libertad, sirviendo de esta manera a la administración del orden público y social"
La ley 24660 plantea un objetivo social actualizado a los valores que sostienen las Sociedades Desarrolladas; al dotar en su artículo 1º de finalidad a la Pena Privativa de la Libertad le otorga al Sistema un rumbo definido; la asimilación por parte del penado del conocimiento y las habilidades necesarias para la convivencia social, y al establecer el régimen progresivo de la pena, introduce la noción de proceso.
El efectivo cumplimiento de la ley, en su norma y espíritu no es tarea fácil. La metodología de trabajo que establece la ley obliga a cambiar 100 años de cultura punitiva basada en el control del espacio y el tiempo, sin orientación rehabilitadora.
El personal penitenciario, a lo largo del siglo XX, se ha formado dentro de un paradigma castrense, volcados hacia el control y las jerarquías. Con grados y escalafones vinculados a las funciones operativas similares a las fuerzas de seguridad, pero con otro nombre: Prefecto, Alcaide, Subprefecto, Adjutor..
Desde la formación se toma al interno como una hipótesis de conflicto más que como sujeto de Derecho y Rehabilitación. Esta noción condiciona el vínculo de los agentes con la población penada, para toda su carrera.
Si para capacitar al personal se ensayan mecanismos para que la gente se entienda, aprenderán a convivir, pero si se realizan simulacros de motines y conflictos, se los predispone a la violencia. El único recurso humano perfilado para contención y análisis en el Sistema penitenciario es el personal profesional que opera en las divisiones Psicosocial, Trabajo o Educación, provenientes de otras disciplinas como Psicología, Trabajo Social y distintos oficios.
En los últimos años ha aumentado la criminalidad en nuestra Provincia, en algunas jurisdicciones más que en otras. Nuestra población siente miedo y se moviliza a partir de un marcado incremento de los llamados "delitos callejeros" o "predatorios": delitos contra la propiedad como hurtos y robos (acompañados de violencia) y delitos contra las personas como lesiones.
La gran mayoría de estos delitos se desarrollan en los espacios públicos; siendo sus habituales víctimas, como sus autores provenientes de los sectores sociales de menores recursos económicos y sociales.
Aunque, para ser honestos, hay que decir que el crecimiento del delito "predatorio" no ha inhibido el desarrollo de otros tipos de delitos. "Delitos de "cuello blanco"; criminalidad económica, corrupción política. Estos se desarrollan en espacios semi públicos o privados y son producidos por sujetos de alta capacidad económica. Estos delitos representan la "criminalidad sumergida". Además de la importancia que poseen por su propia entidad, se encuentran fuertemente vinculados con los delitos callejeros, ya que buena parte de éstos se apoyan en una red de delitos de "cuello blanco", que dan origen y reproducen la llamada "economía ilegal".
El aumento de la cantidad de hechos delictivos (inseguridad objetiva) ha desencadenado otro proceso social en nuestra Provincia: el de la sensación de inseguridad (inseguridad subjetiva) que se manifiesta -entre otras cosas-en una creciente demanda hacia las autoridades. Producto de una necesidad insatisfecha, refleja una actitud crítica a las instituciones del sistema penal y aumento de la desconfianza pública por su falta de eficiencia para cumplir con sus objetivos.
La recurrencia de delitos aberrantes cometidos contra víctimas inocentes perturban a diario nuestra conciencia y colocan a la sociedad en estado deliberativo sobre como controlar la situación. Y en cada mesa de debate se ponen a prueba nuestros valores.
Sin pretensiones de verdad absoluta le propongo al Compañero lector un viaje a través del tiempo para observar las circunstancias en las que se orientó nuestro Sistema Penitenciario hacia el cumplimiento de la Ley inspirándonos en los valores de la Justicia Social.
Crónica de una Reforma Anunciada
Los políticos mendocinos no merecen vivir en una ciudad tan violenta. Ellos son pacíficos; sin caudillos hegemónicos, nuestros dirigentes cultivan un perfil concertador y manifiestan un nivel de convivencia superior a la media nacional. Prefieren negar los problemas antes que enfrentarlos.
Negación; esa es la palabra que resume la política de seguridad pública desde 1983 hasta "ese día" en que los mecanismos de negación que mantuvieron oculta la grave crisis en el Sistema de Seguridad Pública saltaron por los aires.
Todo comenzó en octubre del 98; al día siguiente de la transitoria detención de Pinochet en Londres. Por entonces el candidato del Partido Demócrata, Carlos Balter figuraba 1º en las encuestas para gobernador y Eduardo Duhalde, entonces el gobernador de Buenos Aires, era quien llenaba la Plaza de Mayo en un nuevo día de la Lealtad. Mientras ocurría esto, algo realmente grave se gestaba en Mendoza. (continuará)

08 mayo, 2007

EL FIN DE LA PENA (parte 1)


"La ley es telaraña,

y en mi ignorancia lo explico

no la tema el hombre rico

nunca la tema el que mande

pues la rompe el bicho grande

y sólo enreda a los chicos"

Martín Fierro



Cada vez que la desgracia golpea a los mendocinos nos transformamos en especialistas en Seguridad, como en cada mundial somos todos técnicos. Intermitentemente Mendoza debate "Seguridad", englobando en esa palabra nuestras impresiones sobre la violencia, el delito, la marginalidad, las armas, el espacio público y el Sistema Penal.

Cada debate público, aún parcial y específico llevan implícito un proyecto de Sociedad integral. Así como decisiones técnico financieras pueden afectar el valor de una moneda y cambiar el horizonte de inversiones y empleo en un país; cuando se discute la forma de resolver el problema de la violencia y el delito también afectamos las bases de la convivencia social que fundan el Sistema Democrático.
En este punto, las políticas penitenciarias cobran una importancia fundamental; ya que las cárceles constituyen el ámbito donde el Estado ejerce su máximo nivel de potestad sobre la vida de los ciudadanos. Los presos están bajo su total resguardo.
Además de establecer el domicilio de los internos se administra su ubicación espacial y se manejan sus tiempos personales en la duración de su pena o proceso.
La privación de la libertad otorga al Estado la responsabilidad de administrar todos los dominios de existencia de los contenidos; su alimentación, su economía, su vida familiar y sexual, su salud, su esparcimiento, su educación, y muchas veces su muerte. Todo. Por eso las políticas penitenciarias son una visión en escala de las políticas sociales.
El trato que reciben los presos no representa exclusivamente al personal penitenciario, sino que describe a toda la sociedad y marca los valores con los cuales se sostiene la colectividad. El objeto de nuestra militancia es que la paz se construya desde la inclusión y la lucha frontal contra la miseria, que no es lo mismo que buscar la seguridad criminalizando la pobreza.
Esta idea ya convoca a militantes de todo el mundo. Hoy Paz significa algo más que la ausencia de guerra y de conflicto. Es un concepto dinámico que debe considerarse en términos positivos: la existencia de seguridad y justicia social, la posibilidad de que los seres humanos tengan las mismas oportunidades, realicen plenamente sus posibilidades y gocen del derecho a una vida digna.

VIGILAR Y CASTIGAR.

Las cárceles nacieron hace unos doscientos años, para sustituir castigos más crueles. En este sentido, son una institución típica de la Modernidad, cuyos afanes de progreso pretende encarnar. En concreto: castigar el delito sin destruir a su autor. Pero, incluso en este contexto progresista, el centro penitenciario era y es visto como un mal, por cuya eliminación hay que seguir trabajando, como se trabajó por erradicar la tuberculosis o como se lo hace con el cáncer.
Quedan muchas preguntas abiertas acerca de la eficacia del encierro como herramienta para pacificar la sociedad. La prisión, tal como está estructurada en general, funciona como un depósito de seres despersonalizados. Esta característica destruye los valores más ricos de la persona humana y se convierte en enclave de alienación.
Que la sociedad sea solidaria y comprenda al preso o penado, aceptando que ella también tiene parte en la génesis de la criminalidad es un paso hacia importantes cambios sociales. Cuando la sociedad aporta al preso y su familia las ayudas necesarias para su progresiva inclusión ciudadana, librándolo de circunstancias familiares esclavizantes, o despertándole expectativas de superación, demuestra una comprensión integral del problema.
LA VISIÓN SISTÉMICA EN EL SISTEMA PENITENCIARIO.
Las cárceles no son sistemas aislados, sino que intercambian energía, materia e información con el mundo. Las personas que viven en las prisiones son; además de sujetos de derecho, el resultado de un proceso biológico que integra a su vez patrones físicos y químicos.
Este enfoque es altamente explicativo y permite acercarnos a políticas alternativas a las que tradicionalmente emanan del paradigma normativo y criminológico.

Algunas formas naturales son sistemas abiertos, están implicados en un constante intercambio de energía con el medio. Una semilla, un ser vivo, son todos sistemas abiertos. También hay sistemas abiertos fabricados por el hombre, el Sistema Penitenciario y las empresas son ejemplos de esto.
Las sociedades humanas son sistemas atravesados por flujos energéticos e información procedentes del exterior -de la naturaleza y, en particular, de la propia naturaleza humana. La visión sistémica del sistema penitenciario se basa en su estructura y funcionamiento propios de los sistemas vivos. No sólo por la agregación de personas vivas que los constituyen, sino porque adquiere características propias y fenómenos emergentes producto de la interacción de sus componentes.
SELECTIVIDAD PENAL Y READAPTACION SOCIAL
Los presos pertenecen a un grupo social desasistido de recursos para enfrentar las situaciones que se les presentan: mas del 50% de la población reclusa es analfabeta absoluta o funcional. Entre el 80% y el 90% ha abandonado sus estudios entre los trece y los diecisiete años. Sólo el 2% ha seguido un proceso de educación regular, mientras que el 75% no tiene ninguna calificación profesional.
El espacio social que ocupan los presos en la Argentina es similar en su posición a la de la casi totalidad de los países occidentales; el español Miguel Hernández describe así la población penada de la península ibérica:..."En su mayoría, los presos proceden de familias con procesos de desvinculación, donde se aprecian carencias de afectividad. Por lo general ha habido ausencia de figura materna o paterna, y la autoridad familiar no ha sido ejercida satisfactoriamente, provocando situaciones conflictivas. Son familias sin trabajo, con pocas aspiraciones, que luchan por la supervivencia diaria. Ocupan (cuando tienen la suerte de poder ocuparlas) viviendas reducidas, con escasez de servicios y de espacios personales, ubicadas en el casco antiguo de las ciudades o en los suburbios, donde hay una notable deficiencia y carencia de servicios de todo tipo".
Existe un patrón que selecciona a la población penada como un mecanismo de defensa de un sistema social excluyente. Las poblaciones penadas provienen de los sectores menos pudientes de las comunidades. Un elemento distintivo de la población penada es tener todas sus necesidades sin satisfacer desde hace mucho; quizás dos o tres generaciones.
La lucha diaria por la subsistencia los ubica en la mínima condición humana. Son altamente dependientes y el entorno social se les manifiesta hostil.

Los delitos cometidos por personas de baja instrucción son toscos, groseros y fácilmente identificables para el sistema penal mientras que hay una infinita gama de actitudes perversas que escapan por su sutileza a las figuras del código, permitiéndoles a las personas mejor calificadas intelectualmente evitar la judicialización de sus conductas o las mismas condenas.
El desarrollo de las habilidades de la mente facilita el control de la conducta, lo que previene al hombre de cometer excesos y compatibiliza con el cumplimiento de las leyes de convivencia.

El mínimo consenso que existe sobre la utilidad de las cárceles se basa en la idea de Readaptar o resocializar al preso. Esta idea tiene su origen en el deseo de transformar al preso en un operario industrial. Hoy ni siquiera eso. Readaptar o resocializar implicaría la creencia de que los reclusos alguna vez estuvieron adaptados y/o socializados. La idea de resocializar implica también reubicar al preso en su medio, que es, precisamente, el que lo forjó delincuente.

Esta paradoja se advierte también en el caso de los delincuentes de cuello blanco. A nadie se le ocurriría aplicarle los parámetros del tratamiento penitenciario con la idea de readaptarlo (para el caso de que cayera preso). El delincuente económico tiene un grado de sociabilización que incluye una formación educativa que supera a la de la mayoría. ¿Cómo y para qué readaptarlo si además no existe conciencia de rechazo social - sino mas bien admiración- a su persona y a los bienes que ostenta...?
A la cárcel no va cualquier delincuente; sólo aquellos mal vivientes "fracasados", los que han cometido faltas grotescas, los que han dejado rastros, los que han sido atrapados por la justicia.
ENCIERRO Y LIBERTAD
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Está demostrado por diversos estudios que las personas asimilan los valores y la cultura del ámbito en el que se desenvuelven; no lo hacen a partir de lecturas o discursos encendidos. En definitiva, somos lo que hacemos.
Cuando una persona es detenida para un proceso, se inicia una cadena de apropiaciones por parte del Estado. Una de las primeras pérdidas que produce la prisión es la posibilidad de resarcimiento entre los involucrados: ofensor y víctima. Nils Christie lo describe así ... "el delincuente ha perdido la oportunidad de explicarse frente a alguien cuyo juicio podía haber sido importante. Ha perdido, de este modo, una de las posibilidades más importantes -para ser perdonado"
La vida en la cárcel conlleva penalidades añadidas a la privación de la libertad pretendida por la Ley. La prisión produce consecuencias negativas y traumáticas, sobre la vida personal, familiar y social del interno.
La prisión se ha constituido en un lugar para estar mal, para sufrir y se identifica con el concepto de contención, segregación y depósito de personas, acusados o condenados.
Desde el punto de vista psicológico la permanencia en la cárcel origina una mutación del "yo", motivada por la separación del desempeño de los roles sociales, e impide el desarrollo de la vida afectiva, limitándola hasta la atrofia.
Se aprecia en el sujeto una regresión en el modo de vida, que más tarde le incapacitará para adaptarse a la vida en libertad, a sostener sus vínculos. El preso vive inseguro, pendiente de decisiones que otros tomarán respecto de su persona.
Todo esto va generando y acumulando agresividad, dureza de sentimientos y sensación de abandono.
El verse castigado y rechazado por su sociedad y por los suyos, hace que muchos pierdan la confianza en las personas y en las instituciones sociales.
FAMILIAS PRESAS
Los familiares de los presos han sido considerados en este contexto como una prolongación de éstos. Su vínculo con la institución penitenciaria ha sido de menor intensidad, pero similar en cuanto a la estructura de relación que mantienen con los contenidos.
La ley 24660 (6513 prov) aborda los vínculos del penado en su artículo 158 y establece la comunicación con familiares, amigos, allegados e instituciones como un derecho y así también la privacidad de los mismos.
Para el interno, sus familiares son su mundo exterior, su contención afectiva; la principal preocupación de su vida, junto a su causa penal. Por eso se cuida la paz durante la visita de los familiares. Sólo en los últimos tiempos; y como consecuencia de la extensión del consumo de drogas se registran problemas de violencia dentro de este ámbito de convivencia familiar.
Por su parte,
para la familia es muy difícil transitar la experiencia de un preso "en casa", quien muchas veces es el principal sostén del hogar. Desde el punto de vista social y económico tener un esposo, un hijo o un padre preso tiene para el grupo consecuencias más gravosas aún que la muerte del mismo. A la ausencia de la persona y su aporte económico hay que agregarle los costos de abogados, la estigmatización social y el incierto destino al que se ven sometidos los familiares, sobre todo los dependientes, que ni siquiera cuentan con la solidaridad de su medio, que los rechaza.
En cualquier caso, la prisión de una persona representa la degradación social propia y de su familia. El ingreso en la prisión viene acompañado por la pérdida del trabajo (cuando se lo tiene) y de la vivienda. Este empobrecimiento material afecta también a la familia y, recíprocamente, afloja los lazos y debilita las relaciones afectivas con los allegados (separación de la compañera o esposa, "colocación" de los hijos, distanciamiento de los amigos, etc).
El sociólogo francés Loic Wacquant dice al respecto: la prisión exporta su pobreza al desestabilizar constantemente a las familias y los barrios sometidos a su tropismo. De modo que el tratamiento carcelario de la miseria (re)produce sin cesar las condiciones de su propia extensión: cuanto mas se encierra a los pobres, mas certeza tienen éstos -si no hay por otra parte algún cambio de circunstancias- de seguir siéndolo duraderamente y, en consecuencia, más se ofrecen como blanco cómodo de la política de criminalización de la miseria. La gestión penal de la inseguridad social se alimenta así de su propio fracaso programado".
Las cárceles se nutren y renuevan su población (en una importante proporción) a través de los mismos familiares de los presos.
Las políticas públicas orientadas alos familiares enriquecen el tratamiento de reinserción social de los reclusos y representa una acción directa de la prevención de delitos.

Las circunstancias y efectos del encierro repercuten tanto en los presos como en sus familiares. Ambos cumplen una pena. Ambos están condenados. Ambos constituyen ahora la Población Penada.

Agrupar y asistir a los familiares de los presos posibilita el desarrollo de programas de prevención de adicciones, alcoholismo y violencia familiar donde más se los necesita. Transforma en parte la tragedia del delito y la prisión en una oportunidad de cambio.
PERSONAL PENITENCIARIO
Las historias cotidianas de los guardiacárceles permiten comprender hasta qué punto ellos también están presos y forman parte de la población penada. La cantidad de horas que transcurren en el penal los deja conviviendo con el encierro mucho tiempo, los introduce en un mundo artificial del que no se vuelve fácilmente cuando transcurren muchos años de exposición.
La labor penitenciaria es más patógena incluso que la de un manicomio; porque quien trabaja en un psiquiátrico sabe que está frente a enfermos y la mente produce entonces sus mecanismos de defensa, pero en las cárceles no se produce esta distinción, dejando al agente muy vulnerable y sensible al medio.
Es difícil para el personal distinguir a los internos como objeto de rehabilitación, con una óptica terapéutica. El criterio de trabajo siempre gira en torno de la seguridad. En Argentina el servicio penitenciario constituye una fuerza de tipo policial, con oficialidad y tropa, leyes orgánicas, reglamentos, estatutos y vestimenta castrense, casinos de oficiales y suboficiales, etc. La vocación de carcelero no se adquiere en la infancia; suele surgir en la adultez como una de las últimas soluciones al desempleo y raramente se relaciona con los valores de honestidad, entrega y readaptación social del delincuente según la ley.
Los agentes penitenciarios representan la manifestación física de la ley y deben ejercerla con rigor. La idea básica es la seguridad basada en la circulación
restringida de internos. Cuanto menor sea el corretaje de personas, menor será la exposición del personal y las oportunidades para que se produzcan disturbios.
Se internaliza una actitud refractaria al aumento de actividad de los presos.
Cada actividad que reralizan los internos fuera del pabellón constituye un trabajo extra; ya que obligan a confeccionar listados, reunir a la gente y trasladarla hacia el lugar previsto. Custodiar el orden durante la actividad y devolver cada interno a su pabellón, no sin antes haber realizado un nuevo recuento.
Los agentes penitenciarios realizan una de las tareas más duras y peligrosas. Son instrumentos, y por ende, víctimas de un sistema que los impele a ser victimarios, en nombre de uno de los controles penales.

Los agentes ven repetirse las mismas caras a lo largo de su carrera, por eso tienen expectativas negativas respecto de la reinserción de los internos justamente por ser testigos presénciales del 80 % de reincidencia que tiene el sistema penal.
Esto explica la baja calidad motivacional de los agentes, quienes sienten la clase de ingrata tarea que se les encomienda, poco remunerada y hasta mal vista por la sociedad.
Sin embargo, y a pesar de tantos problemas, muchos penitenciarios recuerdan las buenas relaciones mantenidas con algunos internos, como si entendieran que a pesar de todo se encuentran aspectos positivos en los internos.
(continuará)

07 abril, 2007

Militancia Popular, Trabajo y Tecnología.



Sobre el dolor y la bronca que nos deja la muerte del Cro Carlos Fuentealba por la criminal represión de la Policía de la Provincia de Neuquén a una legítima acción de los trabajadores expreso mi repudio y reclamo de Justicia.
Y que sean estas sencillas reflexiones mi más sentido homenaje a su memoria y
el compromiso de redoblar el esfuerzo para que su sangre y la de tantos otros no sea derramada en vano.

Las relaciones del trabajo y los sistemas económicos han sido el eje de la discusión política de los últimos 150 años. Sin embargo la tendencia en casi todas las etapas del capitalismo ha sido utilizar al obrero como una variable infinitamente flexible frente a la rigidez del celo por la tasa de ganancia.
La dignidad del Trabajo es el núcleo de la Justicia Social. Su logro y sostenimiento estructuran la militancia popular y las luchas sociales y sindicales desde siempre. Sin embargo los momentos históricos en los que se puso la dignidad del trabajo en el centro de la acción estatal han sido excepcionales frente a la abrumadora supremacía de la renta capitalista.
Hoy, el trabajo está cambiando como práctica y como concepto; la tecnología y la internacionalización de la economía modifican las estructuras conocidas y dejan un saldo social muy negativo en términos de desempleo y marginación. Trabajar ya no es lo que se conoció históricamente, ni la pertenencia a una actividad o compañía son valores estables en la actualidad.
Conocer y anticipar la interacción del trabajo con la nueva economía global es requisito para desplegar una adecuada militancia popular donde amortigüemos el impacto y fortalezcamos la capacidad de adaptación de nuestras comunidades al nuevo contexto.

Un duro camino recorrido.
Máxima jornada de trabajo con mínimo salario: esa es la síntesis de las condiciones en que la clase obrera argentina inició el siglo XXI hasta la derogación de la reforma laboral - o ley banelco -impulsada por el gobierno de la Alianza UCR - FREPASO.

La derecha local en sus versiones farandulera y/o procesista buscan legitimar la degradación de las condiciones laborales con una apelación a la modernización, a la globalización, a la competencia, contra la ineficiencia y sobre dimensionamiento del Estado y del gasto público. Buscan demoler los valores de la cultura del trabajo construida por el Peronismo lo largo de un siglo.

Para proyectar su visión en Argentina -como en otros países de América Latina- el neoliberalismo se apoyó en las armas. Sólo pudieron imponerse a partir del golpe de Estado de 1976, cuando mediante la toma del gobierno por sus aliados militares, el capital financiero se aseguró el control estatal para implementar las políticas afines a sus intereses, necesarias para adecuar el país a las nuevas condiciones que imponía el mundo capitalista.

Las primeras medidas dirigidas contra el movimiento obrero (disolución de la CGT, intervención de sindicatos, detención de dirigentes, secuestro y desaparición de militantes), fueron acompañadas por la presencia de tropas en las fábricas y la prohibición de toda medida de fuerza, paro, interrupción o disminución del trabajo o su desempeño en condiciones que de cualquier manera puedan afectar la producción", fundamentándolo en la necesidad de lograr "un efectivo aumento de la producción". Paralelamente se impuso una drástica caída en los salarios.
Con el retorno de la democracia la situación del trabajo no mejoró. Si los primeros meses que siguieron a la retirada del gobierno militar significaron un cierto crecimiento de los salarios y la devolución de las organizaciones sindicales, pronto la proclamada "economía de guerra" de Alfonsín, los hizo retroceder.
Los "80 -y Alfonsín- terminaron con la hiperinflación de 1989 y 1990, momento que marcó un descenso en la articulación las relaciones sociales al desaparecer su mediación en la sociedad capitalista, el dinero. Esto allanó el terreno para imponer con nueva fuerza la consigna económica de Videla: que el mercado imponga las condiciones de peores salarios y condiciones de trabajo, para incrementar las ganancias.
Los efectos no se hicieron esperar en las condiciones laborales y en los salarios. La jornada laboral se extendió y el trabajo en negro creció.
En la década de 1990, los salarios industriales cayeron 18,5% y los de la construcción, 11,2%, con la novedad de que, eliminada la inflación, tanto grandes como pequeñas empresas redujeron los salarios en términos nominales. Mientras tanto el PBI crecía, sobre todo en la primera mitad de la década. Y la productividad del trabajo recuperaba los niveles de los ´70.
Obviamente todo este proceso se refleja en las condiciones de vida de la población: si en 1974 sólo el 5,8% estaba por debajo de la línea de pobreza, hoy lo está el 35%.
La productividad del trabajo creció un 50% entre 1991 y 1998. Entre 1990 y 1999 el PBI creció más del 50,8%, sin que se reflejara en la ocupación y menos aún en los salarios. El "modelo" había dado una vuelta más.

Una buena foto de hoy.
Representar un escenario que vincule el Trabajo con la Tecnología también debe incluir los efectos que sobre Democracia tienen las fluctuaciones del nivel de empleo, la marginalidad e incluso los índices de criminalidad. Todo forma parte del juego de poderes políticos en un mundo que se cocina a fuego lento en la olla del comercio internacional.
Le Monde Diplomatique. N° 85. Julio de 2006. Fragmento del artículo Crecimiento, trabajo y democracia. Por Carlos Gabetta. "...La gran promesa de la liberalización del comercio es crear empleo. Pero esta promesa está lejos de cumplirse, e incluso parece haber desaparecido de la agenda de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Mientras tanto millones de trabajadores viven en la inseguridad que emana de la desregulación del mercado internacional. En todo el mundo los trabajadores temen perder su empleo" "...Volkswagen despidió a 20.000 trabajadores en Junio de 2006, la aseguradora Allianz 7.500, la química Du Pont 1.500. En la última década Europa perdió 1.000.000 de puestos de trabajo sólo en el sector textil y esperan duplicar ese número en 5 años...
"...en Estados Unidos General Motors ha comenzado a contratar trabajadores temporarios a 16 dólares la hora después de haber despedido a miles de planta permanente que cobraban 27 dólares la hora"

"Esta imparable ola de despidos, que afecta a todas las ramas de la producción, está facilitada por la irrupción de la informática, la robótica y otros desarrollos científicos y técnicos que desplazan progresivamente el trabajo. Pero también está dictada por la necesidad: el modo de producción capitalista sufre una marcada tendencia a la disminución global de la tasa de ganancia, un fenómeno ya anunciado en el siglo XIX..."

"...el trabajo efectivo es cada vez peor remunerado y las condiciones generales empeoran; los países en desarrollo deben competir entre sí rebajando al infinito sus pretensiones para obtener inversiones que en el mejor de los casos enriquecerán a unos pocos, mejoraran la vida de algunos pero no contribuirán al bienestar general y pueden esfumarse en cualquier momento"

"...una economía puede crecer fuertemente y al mismo tiempo generar exclusión masiva y grave deterioro del sistema democrático..."
Comercio Justo.

El diagnóstico y la perspectiva del Trabajo en este momento histórico no invitan a nada. Salvo a la innovación bajo la consigna de que el comercio no es un fin en sí mismo, sino que debe ser un medio para el desarrollo sostenible.

Los militantes populares debemos enfrentar las desigualdades estructurales en el comercio internacional toda vez que delimitan el marco del desarrollo local. El foco principal de nuestro accionar puede ser la promoción de políticas que permitan asegurar que los procesos de integración económica, en la práctica, resulten en desarrollo sostenible.
Si en nuestra acción local tenemos una visión global podemos insertarnos en sistemas comerciales que contemplen nuestros objetivos. La experiencia de un grupo de militantes europeos que hace más de cuarenta años inició la aventura de dotar al Comercio Internacional de los atributos de la Justicia Social a través del denominado movimiento de Comercio Justo es una opción válida para explorar en Argentina.

Este Movimiento ha realizado una contribución significativa en el mejoramiento de las vidas de productores y trabajadores de todo el hemisferio Sur, al mismo tiempo que protege los recursos naturales y el medioambiente. A partir de un origen modesto, se convirtió en una red mundial, que reúne a cientos de miles de productores de pequeña escala y trabajadores de plantaciones y fábricas, miles de compañías comerciales y de minoristas, ONGs y organizaciones certificadoras, en un sistema organizado de comercio que llega a varias decenas de millones de consumidores.
Comercio Justo es una asociación comercial, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional garantizando mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores.
Inclusión tecnológica y redes asociativas
Como vimos, tanto los trabajadores como el sector PyMe -el mayor generador de empleos- fueron duramente golpeados durante los últimos 30 años. Hoy, la pequeñas y medianas empresas evidencian cierta recuperación, producto de la sustitución de importaciones y otros factores vinculados con la economía real.
Pero aún falta mucho para que la recuperación llegue a todos.
Para pasar de la reactivación al desarrollo muchas unidades económicas deben ensayar nuevas estrategias para adaptarse a la internacionalización económica. Por lo tanto es imperioso asistirlos en la creación de valor y economías de escala para ingresar y permanecer en nuevos mercados internacionales.
Entre las herramientas de inserción global se ha instalado con fuerza Internet como medio de comunicación y entretenimiento para millones de personas. Y en los países desarrollados el e-commerce ha adquirido una importante magnitud.

En el caso de la Argentina se conjugan tres elementos básicos que facilitan el desarrollo del Comercio Electrónico en el ámbito PYME

  • Estabilidad de el Sistema Financiero
  • Bancarización de una gran parte de la población económicamente activa.
  • Aumento incesante de la cantidad de usuarios de Internet.
Las posibilidades de generación de riqueza que ofrece el E-Commerce son importantes, sólo necesitamos micro emprendedores y pequeños empresarios que las visualicen. El accionar de la militancia es fructífero cuando busca la generación legítima de recursos y la inclusión social.
Podemos prepararnos para impulsar entre micro emprendedores y pequeños empresarios las siguientes acciones:

Impulsar a los micro emprendedores y pequeños empresarios a que incorporen Internet como una forma habitual de comunicarse.

Colaborar para que los micro emprendedores y pequeños empresarios dimensionen la potencialidad del comercio electrónico a partir de sus orígenes, contexto y perspectivas y conozcan las condiciones jurídicas en las que se desarrolla.

El otro aspecto fundamental a desarrollar es la asociatividad; una
poderosa estrategia para las empresas de menor tamaño que buscan adaptarse a los cambios y sobrevivir a la competencia global. Su desarrollo requiere conocimientos técnicos para visualizar oportunidades asociativas sustentables y también un marco actitudinal que permita la emergencia de expresiones asociativas.
Los Argentinos venimos de un proceso en el que la competitividad fue sobre-exaltada como valor, sobre todo en el discurso empresarial, dejando lo solidario y cooperativo confinados al el ámbito asistencial.
Desde la militancia popular podemos ser agentes de cambio mediante las siguientes acciones:

  • Estimular el uso de la asociatividad como herramienta estratégica en el desarrollo PyME.
  • Difundir información acerca del nuevo marco económico las nuevas posibilidades de financiamiento, el concepto de Asociatividad, Economía Social y Distritos Industriales.
  • Desarrollar herramientas y metodologías aptas para impulsar la Asociatividad en los sectores productivos locales, adaptándolas a las diversas realidades de nuestra geografía.
  • Asistir a Micro emprendedores y pequeños empresarios PyME a desarrollar relaciones de respeto, confianza y solidaridad con sus pares y visualizar así nuevas oportunidades de negocio en clave asociativa.
Finalmente hay que destacar la propia necesidad de capacitación para promover en nuestras comunidades el desarrollo y la dignidad del Trabajo.

02 marzo, 2007

Militancia Popular y Partidos Políticos


Mucho se habla en estos días sobre la reestructuración del mapa político nacional a partir de la conformación de una fuerza de “centro izquierda” y otra de “centro derecha”. Aunque jamás osaría pretender definir hoy esas categorías ideológicas - aunque podemos ayudarlo a que Ud. lo intente - es ineludible para los militantes al menos reflexionar sobre el destino de estos espacios –partidos políticos- que albergan nuestra acción porque en ello también se juega parte de nuestro destino.
PARTIDOS POLÍTICOS Y SOCIEDAD
Nuestra Democracia recuperada lleva casi un cuarto de siglo, muy poco en la historia de un pueblo, pero todo un récord en la vida institucional Argentina.
El marco jurídico que regula nuestro funcionamiento democrático establece que sólo las organizaciones certificadas (por la Justicia Electoral) como partidos o frentes integrados por partidos políticos pueden competir en las elecciones. Esto excluye al conjunto de las organizaciones sociales, religiosas y deportivas de las competencias electorales. Por lo tanto si Ud. desea gobernar o legislar deberá involucrarse en algún partido político. De eso –por ahora- no podemos escapar.
Luego, cada partido se da la organización interna que mejor le parece según su ideario formalizado mediante su carta orgánica. Son entes independientes regulados por el Estado; pueden transformarse, fusionarse, unirse, dividirse y cerrar sus puertas como les parezca, pero siempre en el marco establecido por la Ley y la Justicia Electoral.
Es importante observar en este caso a los partidos políticos como sistemas vivos para ver más allá de una lista electoral, un padrón, un escudo o una marcha. Los partidos políticos son una densa y profunda red de relaciones humanas, políticas, económicas y jurídicas distribuidas en todo el territorio Nacional. Su matriz nació con la Nación y su tamaño y complejidad dependen tanto de sus resultados electorales como de sus años de existencia.
Los Partidos Políticos son un producto de la Sociedad, formado y constituido por su misma materia. Son el espacio donde los ciudadanos se agrupan según sus valores y creencias procurando proyectarlas hacia el conjunto. Y también son el espacio sobre el cual la Sociedad proyecta sus valores y creencias. Finalmente Sociedad y Partidos Políticos forman parte de lo mismo generándose y dándose forma mutua y simultáneamente.
Dirigentes nobles, solidarios y valientes (como seguramente merecemos ;-) surgirán de una Sociedad que valore esas virtudes, que las cultive a través de la Educación; pero en la medida en que entronizamos la apariencia, el individualismo, el materialismo extremo y la frivolidad produciremos “cuadros” compatibles con esos disvalores; políticos especuladores, desleales, deshonestos pero eso sí: PROFUNDAMENTE PRAGMÁTICOS Y RACIONALES
Para entender la actualidad de los Partidos debemos contar con una perspectiva histórica; la historia de los partidos o movimientos es también la historia de sus cuadros militantes.
ALGO HABRA HECHO, NO TE METAS: YO ARGENTINO
La crisis dirigencial argentina es un efecto derivado del terrorismo de estado. Como confirmando que el objeto final del genocidio no fueron sólo los militantes que ya no están sino también los que quedamos vivos. El testimonio de los sobrevivientes estremecen y le quitan las ganas de luchar a cualquiera; lo cual derivó en que con el retorno de la democracia los espacios políticos institucionales fueran ocupados fácilmente por figuras “moderadas en extremo”; más proclives a decretar el fin de las ideologías que a denunciar las contradicciones del sistema. Y así se fueron cerrando y alejándose de la gente.
Por supuesto que en este proceso también hubieron lúcidas resistencias en la política, el sindicato y la organización social. Pero siempre en soledad, porque la dictadura dejó muy firme los mecanismos de negación que instauró con la represión. El compromiso y la participación son peligrosos, mejor no te metas; son fantasmas que resuenan todavía en muchas mentes.
La desaparición y muerte de tantos compañeros no sólo enlutó a miles de familias argentinas, sino que también diezmó a la dirigencia popular del futuro ...y así fue que los peores pronósticos se hicieron realidad.
El año 2000 no nos encontró unidos, sino dominados. Y no podía ser de otra manera; la dictadura preparó el terreno para lo que vino después. Cuando cayeron sobre nuestros recursos energéticos ya no había dirigente capaz de evitar su entrega, tampoco tuvimos militantes que preservasen la Nación del vaciamiento del que fue objeto ni organización política que protegiese al pueblo argentino de una pauperización nunca vista, ni que hablar de la degradación de las instituciones y el concepto que la gente tiene hoy de los políticos.
Por eso es que hoy esos partidos sean cáscaras huecas, capaces de sonar al ritmo del neoliberalismo en los 90 o del Proyecto Nacional en el siglo XXI no debe sorprendernos; son las cicatrices que dejó la dictadura.
MAPAS POLITICOS
Desde 1983 el mapa político - partidario nacional se caracterizó por una marcada prevalencia del Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical, quedando en los extremos fuerzas minoritarias de derecha e izquierda y/o de carácter local. La pregunta ahora es ¿Tiene vigencia aún ese mapa político después de la crisis del 2001?. En su respuesta podemos encontrar guías que nos ayuden a profundizar y mejorar nuestra acción militante.
Si buscamos un vector ideológico para organizar el escenario político está claro que ninguna de las fuerzas más importantes del siglo xx representan una ideología que le permita diferenciarse claramente la una de la otra. Por el contrario, se han afianzado como meros proveedores de logística electoral "meta ideológicos" donde todas y cualquiera de las opciones tienen cabida.
Si surgen dudas al respecto es para establecer si es factible y necesario utilizar la ideología como principio de orden o si podemos hacerlo a partir de otros valores.
La identidad ideológica es una de las expresiones políticas más elevadas, ya que implican un proyecto social integral, a diferencia de una propuesta o plataforma electoral que aborda acciones acotadas a una gestión de gobierno. El vector ideológico es un don propio de las sociedades más avanzadas, donde hay cultura y tradición intelectual. Las ideologías más importantes del mundo tienen su origen en Europa.
América Latina se debe una cosmovisión propia; su construcción es un gran desafío al cual todos estamos invitados. La construcción ideológica de un Movimiento Nacional y Popular requiere un esfuerzo colectivo muy grande con muchos cuadros capaces de difundir y mantener una orientación coherente.
En el caso argentino la acción política siempre apuntó a otra cosa. Se organizó en función de intereses sectoriales o de clase. Desde la Revolución de Mayo, donde los criollos emergen a la política como un sector hasta entonces oprimido por el poder español, pasando por la Revolución de 1890, cuando entraba en escena la nueva población urbana nutrida por la inmigración. Fueron cambios políticos motorizados por demandas sociales y no por visiones ideológicas; aunque luego surgieran teorías explicativas a esas demandas.
En 1945 fue igual, la novedad nacional fue la organización política de millones de trabajadores que ponían la sangre del crecimiento industrial mientras poblaban la periferia de los grandes conglomerados urbanos. Venían de la vida rural y eran salvajemente explotados por la oligarquía, así buscaron un líder que los contuviera y administrase el poder que la democracia les confería por la legitimidad de los números. Después vino la Doctrina Nacional.
Hasta los actuales “piqueteros” expresan el drama de la marginación y la pobreza producto de las recetas neoliberales. El desempleo y la necesidad de recibir ayuda del Estado para sobrevivir. Un grito desesperado, pero ningún proyecto detrás. Hoy tienen todas las posibilidades de dotar de contenido su acción y protagonizar una gran avanzada.
Y aquellos espacios políticos de firme carácter ideológico han sido esquivos al caudal electoral a lo largo de la historia, justamente por representar básicamente la acción intelectual de proyectar su ideología al público. Y nada más.
Por eso, la ideología marca el rumbo y se tiñe también de intereses. Hoy es una preocupación casi exclusiva de la dirigencia y de los círculos intelectuales y de poder. El ciudadano común es ajeno a este debate y se maneja políticamente según la inmediatez de la situación económica. Otra cicatriz de la historia.
BUSCANDO LO NUEVO ENTRE LO VIEJO.
Siempre tenemos el derecho de intentar, y mucho más cuando no nos queda otra. Intentar devolverle a la política su legitimidad frente a la gente para que deje de ser percibida como un mal necesario y recupere su papel como herramienta para la felicidad del Pueblo. Esa es la intención y el compromiso que percibo en el gobierno del Presidente Kirchner (más allá de las candidaturas) en la instancia política de este año.
Y esta acción se expresa en la apertura de nuevos espacios que buscan enamorar al pueblo argentino con un proyecto de Nación. Y las obras se hacen con los que están; por eso el Presidente busca armar lo nuevo con dirigentes del Partido Justicialista y de la ex alianza Unión Cívica Radical - Frepaso.
La idea difundida a través de los medios es la integración al Peronismo de dirigentes radicales que gobiernan Mendoza y otras provincias más chicas del país como algo nuevo y superador de sus movimientos de originarios. Un hermoso anhelo que cuenta con varios antecedentes en distintos momentos y diversos resultados a través de la historia:
* Juan D. Perón (Laborista) – H. Quijano (UCR) arrancaron ganando las elecciones de Febrero del 46. Protagonizaron un gobierno revolucionario y cargado de bendiciones para el Pueblo.
* Arturo Jauretche, de origen radical fue un gran compañero. Dejó como legado su inquebrantable amor a la Patria más allá de partidismos
* En 1958 un acuerdo entre Juan D. Perón (PJ) y Rogelio Frigerio de la Unión Cívica Radical Intransigente le permitió a Arturo Frondizi (UCRI) acceder a la Presidencia de la Nación. Luego el acuerdo se complicó y a Frondizi lo derrocaron.
* En 1973 Juan D. Perón (PJ) buscó un acuerdo con la UCR liderada por Ricardo Balbín. El tema no anduvo.
* En 1993 Raúl Alfonsín (UCR) le facilita la reelección a Carlos Menem (PJ) a través del Pacto de Olivos. A cambio la UCR amplió su bancada en el Senado.
* En 1999 una Alianza Electoral entre Justicialistas escindidos y nucleados en el Frepaso y la UCR le permiten a Fernando De la Rúa acceder a la presidencia de la Nación. No llegaron al final de su gestión.
* En Diciembre de 2001 el agonizante gobierno de la Alianza UCR – FREPASO (ex PJ) a través de Fernando De la Rúa invita al PJ a participar del gobierno. La idea no prosperó y De la Rúa cayó.

Caso Cavallo: Nota aparte merece el caso del hombre que fue más lejos en la afanosa tarea de Concertación entre miembros del Partido Justicialista y Radicales y que expresa como ninguno la comunión ideológica de los dirigentes políticos argentinos de fin de siglo y la dictadura militar.
Domingo Cavallo fue Presidente del Banco Central con Martínez de Hoz (1976-1981) y desde allí impulsó la estatización de los pasivos privados externos que multiplicaron la deuda externa y la dependencia. En Democracia fue Diputado Nacional por el Justicialismo de Córdoba y canciller de Menem como paso previo al Ministerio de Economía desde donde impulsó el programa de gobierno más regresivo, monetarista y excluyente aplicado jamás en ningún país del Mundo.
Desde esa posición fundó su propio partido político para competir en las presidenciales de 1999 y fue aliado del Partido Justicialista en algunos distritos. Pero el broche de oro estaba por venir.
Fue tan grande el capital político acumulado a partir de la fantasía de estabilidad que instaló la paridad cambiaria que la oposición asumió su cuidado como misión propia y cuando les tocó gobernar profundizaron ese modelo. Aunque el resultado no fue el mismo.
Impulsado por la pata Frepasista de la Alianza volvió al Ministerio de Economía, pero esta vez al servicio de un radical, el único sector que le faltaba. Coronó su obra con el famoso blindaje que incrementó la deuda externa sin evitar el colapso de su Convertibilidad.
* En la actualidad ha cobrado notoriedad el caso de Roberto Lavagna que –según él- es de origen Justicialista, pero también fue funcionario en la época de Alfonsín. Luego de su paso por el Ministerio de Economía en las gestiones de Eduardo Duhalde (PJ) y Néstor Kirchner (PJ-FPV) se presenta como opositor a este último en franca alianza con la Unión Cívica Radical. Lavagna sería el candidato a Presidente de la UCR ya que carecen de uno propio.
LA GRANDEZA Y PEQUEÑEZ DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
Podríamos escribir un tedioso libro sobre las veces que se intentó mostrar como novedoso una máscara de aquello que nos hastía. Para no ser engañados en estos días podemos tomar en cuenta los siguientes conceptos:
  • No aceptar que la causa de la crisis nacional han sido las identidades políticas como tales. Somos millones los militantes que le damos vida a los partidos políticos mientras que los dirigentes responsables del vaciamiento nacional no son más de 2000 –también de todos los partidos-.
  • Cambiar de Partido no tiene nada de malo, lo objetable es dañar o agraviar al grupo al cual se perteneció y mucho peor si se ostentan cargos gracias a él.
  • Entre quienes afirman -en sus actos- que las identidades partidarias están perimidas a favor de reemplazarlos por nuevos sellos de laboratorio hay muchos compañeros honestos, pero también están los que pretenden licuar su responsabilidad en el conjunto de la militancia. Absolutamente injusto e inaceptable.
  • Los partidos políticos no son más grandes ni más chicos por la cantidad de dinero, votos o afiliados que cuenta, sino por la calidad y compromiso de sus cuadros.
  • Es posible cambiar la política y acercarla a la población sin dividir ni eliminar las estructuras partidarias existentes. Pero esto ya no depende de sus dirigentes sino de la voluntad de sus militantes.
  • Los Partidos Políticos por los que tanto apego sentimos deberán transformarse, abrirse y engrandecerse para no perder definitivamente su representatividad. Incorporando a su organicidad las nuevas demandas sociales: plena vigencia de los Derechos Humanos, preservación del medioambiente y desarrollo Socio Productivo.
  • La Política se renueva si cambian lo nombres, los proyectos. la metodología de trabajo y fundamentalmente la población. No hay nada nuevo en cambiar el N° de Lista, la sigla y el color de la bandera si siguen siendo los mismos dirigentes de siempre haciendo las mismas cosas y de la misma manera.
  • Sentir afecto por el Partido en el que se milita y buscar su engrandencimiento aceptando y corrigiendo sus errores históricos no tiene nada de malo. Por el contrario es una postura sana y constructiva que afianza la Democracia.
Para terminar expreso mi deseo de no volver a escribir sobre la crisis de nuestros espacios políticos. Ojalá pueda escribir siempre sobre la construcción de el Movimiento Nacional y Popular que nos libere del atraso social y nos hermane con Latinoamérica, nuestra Patria Grande.